Los Premios de la Academia, a pesar de su prestigio, tienen una larga historia de omisiones controvertidas. A medida que se acerca la ceremonia de 2026, el 15 de marzo, con Hamnet, Marty Supreme y One Battle After Another como principales nominaciones, vale la pena volver a visitar algunos de los desaires más impactantes en la historia de los Oscar.
Por qué son importantes los desaires
Los Oscar no son sólo premios; dan forma a las carreras y a la memoria cultural. Ser pasado por alto puede frenar el impulso de los artistas y las películas, al tiempo que cimenta los legados. Por lo tanto, las decisiones de la Academia tienen consecuencias en el mundo real, influyendo en cómo el público y los profesionales de la industria perciben el talento.
Omisiones icónicas
Algunos desaires se han vuelto legendarios. La derrota de Angela Bassett por Black Panther en 2023 sigue siendo un punto de discordia para muchos fanáticos y críticos. De manera similar, la falta de reconocimiento de Ralph Fiennes por su actuación en La lista de Schindler (1994) se considera un descuido importante. Estos casos resaltan que incluso el trabajo aclamado por la crítica no es inmune a ser pasado por alto.
El panorama más amplio
Los Oscar a menudo han favorecido ciertas narrativas sobre otras. Históricamente, la Academia ha sido criticada por pasar por alto actuaciones diversas y películas innovadoras que no se ajustan a las expectativas de la corriente principal. Este patrón sugiere que los premios no se basan únicamente en el mérito, sino también en factores como el lobby de los estudios, las tendencias culturales y las preferencias personales de los votantes.
Las nominaciones de 2026 no son una excepción. Si bien algunos de los favoritos se han asegurado su lugar, la exclusión de actores y cineastas que lo merecen es inevitable. El historial de la Academia demuestra que incluso la obra más célebre puede quedar atrás.



























